"¡Silencio! ¿Qué resplandor se abre paso a través de aquella ventana? ¡Es el Oriente, y Julieta, el sol!"
Anoche embadurné tu portal con suspiros en forma de esquela. Literarias cuñas resbaladizas por las que trepar a tu balcón y auparme, sigiloso, a la fragante caricia de tus tobillos desnudos. Agazapado, a tiro de trenza de tu alcoba, me ha sorprendido en cuclillas la madrugada.
Sólo necesito una sonrisa para desplegar mis alas.



2 comentarios:
La sonrisa es la llave que abre corazones y más si ya vienen dispuestos.
(Esto se pone interesante...aishhh)
O, más exactamente, predispuestos.
Interesante por lo que entra, más que por lo que sale.
Dos? Te debo dos?
Tengo más.
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