Éste es mío. Viejo, pero mío.
Otra vez la noche. La nada.
Solos la noche y yo en el infinito.
Recomponiendo inventarios,
en silencio.
Como aquella vieja amante muerta,
viva.
Triturando, presagio a presagio,
todo mi pasado.
Embargando, recuerdo a recuerdo,
todo mi futuro.
Otra vez la noche, y yo.
Solos de nuevo, yo y la nada.
Esa vieja amante muerta,
viva.
domingo, 29 de marzo de 2009
lunes, 23 de marzo de 2009
Fuego

999 calorías
Rumbbb... Trrraprrr... chaz
Serpentínica u del bizcochero
engirafada al tímpano.
Quién como los hielos. Pero no.
Quién como lo que va ni más ni menos.
Quién como el justo medio.
1,000 calorías.
Azulea y ríe su gran cachaza
el firmamento gringo. Baja
el sol empavado y le alborota los cascos
al más frío.
Remeda el cuco; Roooooooeeeeis...
tierno autocarril, móvil de sed,
que corre hasta la playa.
Aire, aire! Hielo!
Si al menos el calor (______________Mejor
no digo nada.
Y hasta la misma pluma
con que escribo por último se troncha.
Treinta y tres millones trescientos treinta
y tres calorías.
miércoles, 11 de marzo de 2009
Hila
domingo, 1 de marzo de 2009
Sintaxis
Si yo escribo es porque existes.
Es tan sólo por ese aliento que me nombra desde tí; tú, madera y boli; que me arrastra a ensoñaciones cartográficas, cartoanímicas, de unos atemporales jardines colgantes en los que vivir, sin vivir en tí, colgado a perpetuidad de anagramas imposibles.
A la busca de una mágica sintaxis que precipite y conjugue, de rato en rato, el milagro. La desesperada pulsión de merecerte, con la dicha inmerecida de inventarte
Es tan sólo por ese aliento que me nombra desde tí; tú, madera y boli; que me arrastra a ensoñaciones cartográficas, cartoanímicas, de unos atemporales jardines colgantes en los que vivir, sin vivir en tí, colgado a perpetuidad de anagramas imposibles.
A la busca de una mágica sintaxis que precipite y conjugue, de rato en rato, el milagro. La desesperada pulsión de merecerte, con la dicha inmerecida de inventarte
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

