La luna es tempranera y
el frío se ceba con lo viviente.
¡Los pingüinos pasan con bufanda
!y el horizonte queda un poco más allá...
La catedral clava su negra lanza
contra un vientre furioso caído a plomo.
Pica empecinada y monolítica
que desata estruendosos corrimientos...
...¿acaso de los ángeles?...
Mis ojos contemplan a mediapestaña
con el acuoso escarchado.
¡Mi nariz luce dos bellas estalactitas!
y mis orejas paran el tráfico...
mis pies no salen de su hielo
mis manos no salen de mis bolsillos
mi sangre no sale de sus venas
mi corazón no sale de mi asombro...
¡Un pingüino chiquitín pasa con nórdico...!
Pero, hay como un nuevo sonsonete en el ambiente.
Aire ligero y tibio que me envuelve con una música amable.
Me canta que una familia de aves migratorias
vuela en esta dirección...sin mucha prisa
...Que el arco iris va cambiando de colores
según se aproxima a nuestras costas.
Que te está pintando una y mil sonrisas
pa que las luzcas al sol...
que el verde de tus ojos me acecha
a la vuelta del invierno.







