Éste es mío. Viejo, pero mío.
Otra vez la noche. La nada.
Solos la noche y yo en el infinito.
Recomponiendo inventarios,
en silencio.
Como aquella vieja amante muerta,
viva.
Triturando, presagio a presagio,
todo mi pasado.
Embargando, recuerdo a recuerdo,
todo mi futuro.
Otra vez la noche, y yo.
Solos de nuevo, yo y la nada.
Esa vieja amante muerta,
viva.
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2 comentarios:
Te has empeñado que el hilo no llegue al centro de tu laberinto. Solo una amante sabe llegar en esa soledad.
Más que un empeñarme, yo creo que acuso una pronunciada carencia de empeño.
Pero tú sigue así, y te enterarás.
Un beso.
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