
Los destrozos del ciclón han sido barridos por su heredero, un viento helado. La nieve ha emigrado a las alturas y el frío cobra esta noche sin adornos navideños magnitudes insolentes de intemperie.
Entre aullidos de alimañas hambrientas desciendo a trompicones por la ladera. Ya distingo en el fondo del valle la cabaña. Traigo leña.
No tardo en llegar, espérame descalza. Y deja encendida la luna de tu ventana.

6 comentarios:
Mil....
Ahora te toca buscar el uno....
Bienvenida, al fin, a mi colmena. A tu colmena. A la colmena.
Bienvenida digo mil. Y me quedo con el uno.
Un beso, urdidora.
Nota: Los suprimidos eran fallos tecnoanímicos.
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